Discriminación

Sé que no vengo de otro planeta, aunque más quisiera yo. Sé que nada me diferencia de cualquier otra persona. Pero hay veces que, les juro, no entiendo a los humanos.

Una de esas situaciones en que me siento de otro planeta, es cuando intento comprender en qué consiste la discriminación.

Entiendo de qué se trata. El «qué». Entiendo el mecanismo y funcionamiento. El «cómo». Incluso entiendo algunas ventajas aparentes que parece que beneficiarían al que discrimina. El «para qué». Entiendo el origen histórico de la discriminación. El «por qué». Lo que no entiendo es que todavía exista.

Los humanos del siglo XXI no aprenden una simple lección, o que al menos a mí me parece tan simple: a no discriminar… a nadie.

Aprendieron a no discriminar a las mujeres. En algún punto se dieron cuenta de que eran iguales a los hombres, parte de la misma especie, con las mismas capacidades intelectuales y físicas. Y por tanto, con los mismos derechos. Y las mujeres pudieron votar de la misma irresponsable manera que votan los hombres. Pudieron trabajar fuera de los hogares y tener vocación. Pudieron iniciar divorcios. Pudieron ir a los mismos lugares que los hombres. Pudieron incluso gobernar.

Aprendieron a no discriminar a los negros. Y en general, que la cantidad de pigmentos en la piel no te hace más diferente que la cantidad de gases que te tiras por año o la cantidad de pelos que forman tu barba. Pasaron de ser esclavos a simples empleados mal pagados como todos los demás. Ya no hay baños para hombres, mujeres y negros. También ellos pudieron votar irresponsablemente como hacemos todos, trabajar, casarse, ir a cualquier lugar e incluso gobernar el país en el que apenas hace 40 años, se disolvía la organización de supremacía blanca, Ku Klux Klan.

Aprendieron a no discriminar a los homosexuales. Se dieron cuenta de que la orientación sexual no te hacía mejor o peor persona. Que el amor no tiene reglas estructuradas y tampoco lo tiene el sexo. Que mucha diferencia no hay entre ser amigo o sentarse al lado de alguien homosexual, heterosexual o bisexual. Ya «puto», «maricón», «gay», «marimacho», «torta» están dejando de ser insultos. Aunque falte camino por recorrer.

Aprendieron a no discriminar a las personas de otras religiones, en especial los judíos. A lo largo de los siglos pasamos de quemarlos en hogueras al [ecumenismo|toda iniciativa que apunte a una mayor unidad o cooperación religiosa]. Pasamos del exterminio a la integración. De la conquista y «evangelización forzada» a la diversidad religiosa-cultural. De la hoguera a la tolerancia.

Aprendimos a no discriminar a los extranjeros. Ahora sólo los estafamos cada vez que podemos. Y ellos nos estafan a nosotros cuando nos toca ser visita. Pero ahora, mientras que no intentes quedarte a vivir en mi país ilegalmente y a robarte el puesto de trabajo que me pertenece por derecho, pero que jamás aceptaría trabajar de eso, está todo bien. Puedes trabajar en mi empresa, cogerte a mi hija, y tal vez, quedarte a vivir entre nosotros si aprendes nuestro idioma y te adaptas a nuestras costumbres.

Y podría seguir con los ejemplos. Hay más, desde la esclavitud, o incluso antes con hipotéticos homo sapiens cazando y exterminando neardentales, hasta hoy día, pasando por el derecho divino de la realeza y la nobleza contra los simples lacayos, o los rubios de ojos celestes y los morochos de tez oscura, los ricos y los pobres y sus clases sociales con alambrado y barrio privado o villa de emergencias. De a poco vamos aprendiendo las lecciones, aunque en cada caso encontremos ejemplos de los que no quieren aprenderlas. Aunque todavía queden machistas, xenófobos, racistas, antisemitas, homofóbicos y clasistas. Aunque haya otros países, aparentemente lejanos, con otras costumbres donde la situación esté peor y parezca 30, 50, 100 ó 1000 años atrasada. A pesar de todo, vamos aprendiendo cada una de las lecciones de no discriminación.

Pero lo que no entiendo es por qué no damos el siguiente paso obvio, aprender la lección completa de no discriminar. Sé que es cultural, y que por haber nacido donde nací y en la época en la que nací, pienso como pienso. Pero en esta época y este lugar, no entiendo por qué todavía no llegamos a la obvia conclusión de simplemente, no discriminar. Pareciera que todos somos víctimas de algún tipo particular de discriminación y a la vez, victimarios de otros. Veo sudacas discriminando mujeres. Mujeres que trabajan discriminando a hombres que prefieren llevar su hogar y educar a sus hijos. Veo negros norteamericanos apedreando mexicanos. Personas cultas actuando ante otras menos educadas, como si tuvieran una enfermedad contagiosa. Veo judíos que no quieren que sus hijas se casen con cristianos. Y bueno, veo cristianos que no entendieron una mierda de lo que Cristo les enseñó. Veo gays discriminando a travestis. Veo gordos discriminando a feas. Veo argentinos que son discriminados en Europa, discriminando bolivianos. Veo discriminación inversa, esa en la que los miembros de una minoría, estando en conjunto, maltratan a un miembro de la mayoría. Inmigrantes atacando a una chica oriunda del país en el que ahora viven. Veo pobres golpeando a un nene rico sólo porque pasaba por donde ellos consideran su territorio.

Y no entiendo nada.

¿Tan difícil es aprender la lección? «No discriminar». Punto. Todos somos iguales y a la vez, todos somos diferentes. Miles de detalles me hacen distinto de vos o cualquier otro, y billones de detalles nos hacen idénticos. Todos nacimos en el mismo planeta indivisible. Todos somos miembros de la misma especie, y aunque no lo creas, de la misma raza. Todos amamos y disfrutamos del sexo. Todos nacemos de la misma forma, y morimos de la misma forma. No hay clases. No hay niveles. No hay escalas.

Es que no lo entiendo.

¿Tan difícil es aprender la lección? ¿Es necesario que discriminemos a los clones? ¿Que persigamos a los mutantes? ¿Que esclavicemos a los robots sensibles? ¿Que invadamos, conquistemos y exterminemos a los extraterrestres? ¿Que no le reconozcamos sus derechos a las Inteligencias Artificiales? ¿Que impidamos que vivan entre nosotros los humanos sin mejoras genéticas? ¿Que les neguemos el casamiento a los hermafroditas? ¿Que critiquemos a las madres que no seleccionen a sus hijos del catálogo? ¿Que consideremos que los telépatas no pueden votar? ¿Que los homo sexis que creamos en los laboratorios de genética sólo sirven para satisfacernos sexualmente y les prohibamos elegir otra carrera? ¿Que no permitamos que los reptiloides estudien en nuestras escuelas con nuestros hijos? ¿Es necesario que encerremos a todos los insectoides en un guetto en Sudáfrica? ¿Acaso no es el amor entre un ser virtual y uno físico igual que el amor entre dos seres reales? ¿Existen realmente diferencias entre un humano de la Tierra y uno nacido en Marte u oriundo de Europa?

¿No podemos saltearnos todo eso y aprender ahora mismo la lección?

Sentirse parte de un grupo no es malo. Al contrario, tiene muchos beneficios. Pero no es excusa para hacer daño a los que no están en él. Está bien que estés orgulloso de haber nacido en tu país. Está perfecto que te exciten las mujeres. Está bien que seas varonil, incluso un gran macho. Excelente que armes una comunidad donde compartir tus creencias. Estás en todo  tu derecho de vivir en un barrio de casas iguales a la tuya.

Pero no lo uses como excusa para liberar tus más primitivos instintos de destrucción. No ataques, no niegues la entrada, no impidas, no quites, no violes, no asesines, no rompas, no masacres, no hieras, no prohíbas, no encierres, no quemes, no cuelgues, no esclavices, no robes, no profanes, no dividas. No discrimines… a nadie y por ningún motivo.

este artículo es libre. lo que significa que puedes copiarlo, modificarlo, usarlo. pero debes citar la fuente y mantener estas mismas libertades y mantener esta nota aclaratoria.

20 thoughts on “Discriminación

  • Sergio Berton
    3 noviembre, 2009 at 10:41 am

    Me dejaste sin palabras!

    Genial el post.

    Saludos!

  • Nachox
    3 noviembre, 2009 at 11:13 am

    No discriminar es imposible. El problema es que somos TODOS distintos, y por mas que te lo propongas y lo intentes, vas a discriminar… en un boliche vas a buscar a la mas linda, no a su amiga feucha. Para un puesto de vendedor en un local, vas a elegir al de mejor presencia, no a un punguita… eso es inebitable, va a pasar siempre en todos lados…
    Ahora, el tema es evitar la violencia dentro de la discriminación… distintos somos todos, y siempre vamos a elegir al que mejor nos parece por sobre otros que no nos gustan tanto… la cuestion es que no hay por que agredir a alguien por el solo hecho de que no nos guste tanto… eso si es algo que a la sociedad todavía le falta aprender…

    Saludos

  • Fabio
    3 noviembre, 2009 at 12:44 pm

    Discriminar es elegir, seleccionar. La palabra está algo bastardeada por un concepto demasiado moderno, pero no está mal de por sí.

    Discriminando es como elegimos pareja y así perpetuamos la especie, seleccionando con quien nos reproducimos, a quien amamos, a quien cuidamos.

    Discriminando elegimos el auto, su color, marca, modelo.

    Discriminando elegimos que blog leer, en cual comentar, cual evitar.

    Discriminando elegimos el equipo de futbol preferido.

    Y así puedo dar infinitos ejemplos, discriminar es elegir y tomar una decisión. Por ende vos, N3ri, sos una máquina de discriminar porque sos humano y es correcto.

    Por ende hay una naturaleza en la discriminación que no podemos negar, de algún lado proviene esa costumbre de discriminar, es natural.

    Ahora bien, si bien «discriminar» significa «Seleccionar excluyendo», también significa «Dar trato de inferioridad a una persona o colectividad por motivos raciales, religiosos, políticos, etc.» que es casi lo mismo que segregar «Separar y marginar a una persona o a un grupo de personas por motivos sociales, políticos o culturales.», ambas combinadas son un mix perfecto para el problema social, son violencia pura.

    El problema que tenemos es que SI hay diferencias pero son poco importantes, el error es que las llevamos a un extremo y las ponemos en un altar que no corresponde.

    El color de la piel no nos diferencia más que el color de pelo de un gato, uno blanco, uno marrón, otro negro, para nosotros son gatos, algunos más lindos otros más feos, pero gatos en fin. ¿por qué uno habría de ser mejor que el otro por el color de su pelo? si no es con los animales tampoco es con los humanos, esa genética no te define mejor o peor persona, sólo indica la cantidad de melanina, punto.

    Creo que el punto de inflexión está entre discriminar, como elección de lo que uno quiere, y discriminar sobre lo que uno le quiere imponer a los demás. Hay una división muy clara y evidente pero que a la vez tampoco encuentro una solución porque hay tantos problemas como culturas y pensamientos diferentes hay.

    Seguiré discriminando si almuerzo un sanguchito o una ensalada 😀

  • N3RI
    3 noviembre, 2009 at 12:45 pm

    En parte tenés razón. Pero no es lo mismo «diferenciar» que «discriminar». La discriminación implica quitarle a alguien un derecho que debería tener.
    Es que lo de «buena presencia» y «punguita» no son dos medidas de lo mismo. Además «buena presencia» a veces significa «bañado y afeitado» y otras veces significa «rubia». ¿Se entiende la diferencia?

    Si vos me estás diciendo que podés darte cuenta quién es «punguista» (persona que hurta en lugares muy transitados) sólo por cómo se ve… estás discriminando! Ladrones hay de traje, afeitados, con o sin tatuaje.

    Una cosa es intentar cogerte a la linda y no a la fea (que incluso es debatible que te convenga actuar así), y otra cosa es «no juntarte con gente fea», escupirle en la cara a la fea, burlarte de ella porque es fea, o no dejarla entrar al boliche.

    Insisto, estás confundiendo diferenciar con discriminar.

    Y eso de «el que mejor nos parece» también tiene miga. Te parece mejor por la ropa que usa? por la música que escucha? por la cantidad de kilos que pesa? por el país en el que nació?

    Yo iría más allá del «no agredir a los que son distintos». Yo diría que des un paso más, que te hagas amigo de los distintos. Que no busques relacionarte sólo con los que piensan como vos, escuchan la misma música que vos, nacieron en la misma clase social que vos.

    A mí me gusta relacionarme con gente de lo más variopinta, ricos, pobres, analfabetos, eruditos, rubias, negras como el carbón, japoneses, franceses, bolivianos. Nerds como yo, futbolistas o pisteros. Niños, adolescentes, ancianos. Incluso gente que no me gustaba mucho cómo pensaba en ciertos temas. Tengo amigos muy religiosos, muy de derecha, muy de izquierda. Etc.

    Esa es mi idea de «no discriminación».

  • Guty
    3 noviembre, 2009 at 12:49 pm

    Entonces las listas en twitter no tienen sentido, voy a renombrar comegatos, trolada y otras 🙂
    Ahora en serio, el post es uno de los mejores análisis que leí sobre la historia de la discriminación, y la reflexión final debería ser leída y comprendida por todos.
    Felicitaciones, muy bueno.

  • Noah
    3 noviembre, 2009 at 12:56 pm

    Escoger a una persona que tiene determinados caracteres físicos que a alguien se le ocurrió son mejores que otros para realizar una tarea es violencia, incluso peor que un palo en las costillas.

    Es la violencia que se esconde en la civilidad, en una supuesta tolerancia, pero que sostiene una sociedad con «valores morales» donde la forma física de alguien es mala o buena y por tanto es digna o indigna de tal o cual tarea.

    Así entonces una persona con todos los caracteres contrarios a un modelo publicitario no es digno de vender ropa de determinadas marcas, dado que sus compradores pertenecen a un determinado set de características físicas y que pretenden ser servidos por gente con esas características.

    Así entonces un grupo de gente espera encontrar a un salteño con caracteres fisiológicos coya/aymara/atacama/wichi recolectando la basura o limpiando platos, mas no detrás de determinados mostradores o en determinadas ropas….y si los encuentra juzgara que tienen «mala presencia» indiferentemente de sus cualidades o artes.

    Y si demuestra una gala de cualidades y actitudes que el imaginario colectivo cree que pertenecen a determinado set de caracteres fisiológicos, generara dos posibilidades.

    a-Agresión gratuita por gente que considerara que esa persona «quien se cree que es, ese N. de M»

    b-Sera aceptado como una excepción a la regla y sera beneficiado con «Na, pero vos no sos Negro» o «No, digo negro de alma/cabeza no de piel» en donde jamas se le dejara ser «uno mas del montón anónimo» si no «uno en el montón anónimo»

    Esto aplica a todas las diferencias y todo es sostenido por sociedades que establecen reglas y pautas para todo, la minoría si fuera mayoría haría exactamente lo mismo.

  • N3RI
    3 noviembre, 2009 at 12:58 pm

    Es cierto Fabio, que la palabra «discriminación» originalmente significaba sólo diferenciar (y lo sigue haciendo). Pero creo que queda claro que acá estoy hablando de la «mala» discriminación, del problema social.
    Salvo ese detalle etimológico, 100% de acuerdo con tu comentario. La discriminación surge de exagerar las pequeñas diferencias y olvidar las enormes similitudes.

    Aún así, invito a la integración. A no relacionarse sólo con los que son parecidos a uno mismo físicamente, o socialmente o culturalmente, los que piensan como nosotros, etc.

    Que un adolescente aprenda a sólo juntarse con los que usan el mismo peinado o estilo de pantalón, me parece un retroceso enorme.

    La diversidad es el camino.

  • N3RI
    3 noviembre, 2009 at 1:07 pm

    Noah, se puede escribir un libro sólo citando esas frases de «discriminación positiva» o las de discriminación encubierta.
    «negro de alma» es la mayor pelotudez que una persona puede llegar a decir, jajaja.

    Yo recuerdo, haciendo mea culpa, cuando viajé por Misiones, ver pobres e indigentes rubios, altos y de ojos celestes me shockeó bastante. Es increíble cómo, teniendo una opinión propia tan arraigada y peculiar sobre este asunto, aún así mi cerebro asocia pobreza con ojos y piel oscura.

    Lo cual me lleva a otro punto que siempre pienso y no mencioné: la discriminación surge de la ignorancia, pero de la ignorancia de no saber que el otro existe.
    Por eso siempre será menos probable que seas un «discriminador» si naciste y creciste en un grupo heterogéneo. Nadie que tiene padres gay, amigos bolivianos, jefa mujer, novia japonesa, compañeros de escuela de distintos países va a terminar siendo homófobo o racista.

    En cambio si toda tu vida creciste en un country cerrado o una villa de emergencias. Siempre fuiste a escuelas de tu clase social, y salías a bailar a boliches de «gente como uno»… es muy probable que aprendas a discriminar a los que no pertenecen a tu grupo.

    Por eso, la diversidad es el camino.

  • N3RI
    3 noviembre, 2009 at 1:08 pm

    Che, excelentes comentarios han dejado. Gracias

  • Nachox
    3 noviembre, 2009 at 1:09 pm

    Lo que es mejor o peor es totalemtne subjetivo, ese es el tema.
    Yo en particular soy bastante antisocial, y la gente con la que me junto (ademas de no ser muchos) son los que piensan o actuan como yo. Es la gente con la que puedo pasar un buen rato, para MI son mejores (insisto, para MI). Obviamente, esto no quiere decir que vaya a ir pegandole a la gente que no piensa distinto, solamente no me voy a juntar con ellos (que tampoco quiere decir que los mire de costado y no les dirija la palabra, solamente que no los voy a elegir para salir a tomar unas birras).En general, uno se relaciona con personas con las que tiene cosas en comun, si a mi me gustan las computadoras y la tecnología, y al otro le gusta la meteorología (por decir algo), no vamos a tener mucho tema de conversación… y muy probablemente a la larga o a la corta, no vamos a mantener una gran amista. Esto, como todo (y como bien dijo Fabio, que tiene una forma de expicarse algo mas clara que yo =P) es discriminación. Coincido en que el termino está algo bastardeado, y a esta altura posiblemente no se lo interprete por su definición original… discriminar no es necesariamente quitarle el derecho o sentirse superior a alguien por ser distinto, es diferenciar, nada mas… y no está mal diferenciar, porque todos somos diferentes…

    Saludos

  • Vanessa
    3 noviembre, 2009 at 5:36 pm

    -Estoy de acuerdo con Fabio sobre la aclaración del término.

    – N3ri, si bien es más improbable que haya discriminación si tus allegados son minorías, no significa que no va a haber discriminación.

    – opino que la razón de la discriminación no es la ingorancia, n3ri, porque para discriminar tengo que discriminar mis criterios de discriminación.

    Esto significa que frente a un juicio yo agrego un valor moral bueno-malo.

    Se que puede sonar enredado. Y no creo que esto sea por ignorancia, creo que es una cuestión bastante ideológica.

    p. ej. si tengo tres criterios
    a. los colombianos son narcotraficantes y no me importa, :I
    b. los colombianos son narcotraficantes entonces me alejo de los colombianos. 🙁
    c. los colombianos son narcotraficantes entonces que me vendan de la buena. 🙂

    entonces yo escogería desde mi postura ideológica una de estas tres opciones. No es ignorancia, yo tengo posibilidades para discriminar cualquier situación y agregarle un valor moral, es la elección de discrminar, el que discrmina no ignora. Sabe que el otro existe y toma una posición.

    Me parece que hay toda una maquinaria detras del acto individual de la discriminación,política, mediática etc. y es agradable la inicitaiva que propones, pero soy muy pesimista a veces y no lo veo posible, es muy complicado sacar todo eso… no es que esté a favor de la discrminación, es solo que no lo veo posible en este mundo.

    Pero me gustó mucho tu artículo.

    Una Colombiana en Argentina 😀

  • N3RI
    3 noviembre, 2009 at 6:18 pm

    es cierto lo que comentás Vanessa. Pero cuando hablo de «ignorancia» y de «no saber que el otro existe» me refiero a no saber que existen los colombianos que no son narcotraficantes. No conocés a los colombianos, sólo conocés un estereotipo que pudiste armar vos al conocer a UN colombiano, o que te pudo haber inculcado alguien más.

    Por eso digo que mientras más te integres, más vas a conocer a los demás y menos prejuicios tendrás. Una de las ventajas de mi forma de ser, de mi gusto por relacionarme con personas de distintos «grupos sociales» es que he desmitificado todos los prejuicios que tenía.

    Y hablando de frases tópico «yo tengo una amiga colombiana que vive en Argentina»

  • Fajardito
    3 noviembre, 2009 at 7:52 pm

    La discriminación es una idea personal, el sentirse discriminado es totalmente una situación de amor propio, hasta el punto donde se te agrede, realmente a ti en que te afecta el que alguien más te mire feo, es realmente tan malo para ti, la lección a aprender aún más fundamental que el no discriminar está en el saberse como es a si mismo, aunque suene así de raro, el respeto empieza por uno mismo y hacia si mismo, si no tú te tienes bien asimilado y entendido el problema de la discriminación se vuelve algo irrelevante.

    No puedo olvidar a una amiga que casi me golpea porque pasando por un parque le dije: «Mira que viejitos tan simpáticos» refiriéndome a unos «hombres de la tercera edad» que jugaban ajedrez y reían alegremente porque uno había regalado su reina, y ella se puso como loca a explicarme que no se dice «viejo» porque es ofensivo, pero si la palabra es correcta y es el termino adecuado le explique, entonces no soy yo el que discrimina, es ella, ¿estamos de acuerdo?.

    La discriminación como tal no es el delito, sólo cuando conlleva agresión, falta de respeto u otra que atente a los derechos humanos que nos impone la ley y la lógica.

  • N3RI
    4 noviembre, 2009 at 6:29 pm

    fajardito, no creo q que te esclavicen, no te dejen votar o trabajar, no te dejen decidir, no te dejen vivir en un lugar, te asesinen, te maltraten en la calle, te golpeen, te violen, te excluyan, etc sean precisamente «cuestiones de amor propio». De ese tipo de discriminación histórica estamos hablando.

    En cuanto a la discriminación pasiva de la que hablás, sigue siendo un problema del discriminador y no del discriminado, aunque nadie muera o sea esclavo. Tener alta auto estima ayuda, pero no es la solución, la solución es la aceptación de parte de los demás.

    Es cierto que las palabras no son insultos o discriminantes en sí, sino el significado que les aplicamos. Por eso entre amigos decimos «boludo», «puto», etc y nadie se ofende. Igual q con lo de «viejos».
    Gracias por pasarte a dejar tu opinión, tan válida como la de todos los que opinamos antes.

  • SpamLoco
    5 noviembre, 2009 at 1:03 am

    Hay un tema de instintos también, somos animales como cualquier otro, con la diferencia de que desarrollamos una capacidad intelecutal importante.

    Lamentablemente, a veces, parece que no la sabemos utilizar.

  • Rogelio
    5 noviembre, 2009 at 4:10 am

    Lo primero: Muy de acuerdo en no discriminar a nadie.
    Ahora habría que aclarar esto de la discriminación, la más común por razas, aunque biológicamente está demostrado que somos una sola raza:humana.
    Están las discriminaciones por religiones, opciones, etc.
    Pero más común aún y menos notada es la que hacemos cuando simplemente alguien no nos cae bien sean cuales sean sus atributos físicos, religiosos o sexuales. Simplemente podemos discriminar a alguien por su forma de pensar y es que a los humanos nos gusta juntarnos con gente parecida… parecida en que?, simplemente parecida, sea en lo que fuere siempre tenemos que tener algo en común así sea un equipo de fútbol.
    Con respecto a los insectoides me parece muy mal eso de discriminarlos, más bien deberíamos decirles que nos enseñen a usar su tecnología para viajar a otras galaxias.
    Y ya que estamos aquí, yo tampoco estoy muy de acuerdo con el especismo, discriminamos a las demás especies, los tratamos como meros objetos, nos los comemos, etc.
    Al final seguimos siendo animales, sólo que ahora hablamos por celular y nos enganchamos con cuanta chorrada se ponga de moda en internet.

  • NicolasJEngler
    9 noviembre, 2009 at 7:32 pm

    Creo que en ciertos casos la discriminación hace de la evolución humana un proceso «bien encaminado». Simplemente con opino los mismo que algunos puntos del post.

  • daiana
    25 noviembre, 2009 at 4:17 pm

    hoolaa..holaaa
    que buenpo qe hagan una pag considerando la doscriminacion
    especialmente la social,,,
    es muii triste ver como gente en las villas comen basuras mientras otras como comida mas cara que una eqipo de musica(ejemplo)
    y tmbn es triste ver la inseguridad qe hay…
    xq no se ponen a pensar un minuto la cantidad de niños de 1 año a 14 o 15 años que en pleno invierno descalzos i sin un abrigo…
    y las mujeres que hay embarazadas descalzas y sin donde parar xq no tienen un hogar ni para ella ni para su familia…
    ess muii triste…
    bueno espero que mi comentario le sirva de algo
    solidarisemos nuestro corazon…
    hayy gente que nos necesitan…
    bueno besoos,.,..

  • Sol
    24 mayo, 2011 at 10:48 am

    Me dejaste sin palabras!. Excelente post.
    Una sóla cosa, quizá es dificil dejar de discriminar, porque quienes acuden a actitudes asi es porque se sienten inferiores, y necesitan «discriminar» o rebajar al otro, para sentirse superior.
    Abrazos y buena semana

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